Me voy a poner a escribirles sobre la reunión de ayer porque MUERO por contarles los juegos que jugamos. Primero jugamos una especie de Chancho Va con papeles con nuestros nombres. En vez de cartas, usábamos papeles con nombres porque todavía hay muchos que no sabemos quiénes son. Le dije a la madrijá que me parecía que el chancho va no era muy kosher! pero al parecer estaba permitido.
Después, Nos dividieron en grupos y cada uno representaba una familia para lo cual inventaron 4 apellidos judíos y nosotros éramos la familia BREITBURD (creo, o algo así), no habían familias Gómez. Con esos grupos jugamos juegos del estilo feliz domingo. Ellos nos daban una consigna por ejemplo "cosas que hay en un templo" y teníamos que empezar a nombrar. Yo les hice perder a mi grupo en dos ocasiones. Primero, porque tuve que nombrar colegios judíos. Segundo, jugamos un juego que nos nombraban un famoso y si era judío teníamos que decir "moshé" y si no era judío teníamos que decirle "molleja". Yo le dije al madrij que me parecía un poco denigrante decirle molleja a alguien porque no es judío y me dijo que era en chiste y que no me ponga mal. Así que tuve que jugar y me hicieron decirle molleja al Che Guevara. Mi profesora de historia se muere si se entera. Perdí porque me tocó una molleja que se llamaba David y yo asumí, por portación de nombre, que era judío. Por suerte no me tocó decirle molleja a Fito, a otro chico sí.
Después nos hicieron actuar situaciones judías. A nosotros nos tocó representar 4 amigos judíos que se reencuentran después de mucho tiempo en formato cheto. Hacer un judío cheto no era muy difícil. Otros tuvieron que actuar una circunsición, otros un casamiento y otros la presentación de un novio goy a la familia. Después nos dieron unas cartulinas y un marcador y teníamos que dibujar a nuestro judío ideal. Propusimos dibujar a Freud, a Marx y terminamos dibujando a Einstein vendiendo telas en Once. Yo dibujé una idishe mamele con un gran Tujes cocinando en el fondo.
Terminó el juego de puntos, nosotros perdimos y ganó la familia Abrahamovich.
Finalmente, pusieron unas cartulinas en el piso y cada una decía: judío; judío- argentino; argentino-judío y argentino. Cada uno se tenía que sentar en la etiqueta que se sentía más identificado. En esto se armó un poco de bardo, los judío-argentino se pelearon con los argentino-judíos. Yo me senté en el "argentinos" y no fui la única. Un chico dijo en medio de la discusión que si no sos judío ver una esvástica no te da bronca, te da lo mismo. Ese mismo también dijo que seguir las tradiciones judías era ir al club a jugar al futbol. En fin, fue una ardua discusión, terminó rápido y nos comimos una chocotorta que llevó una chica por su cumpleaños.
El sábado de la próxima semana nos vamos a encontrar en un bar. Ahí es la reunión, esperemos que en el bar no nos dejen hacer rondas y esas cosas.
viernes 28 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
5 comentarios:
que lindo jugar con el concepto de nacion-estado de manera tan liviana!
me rio mucho, este blog me encanta, y una amiga viajo por bria y sabes que me dijo?
"Bria es un regalo."
brain washing works!
Ese juego de argentino-judio o judio-argentino está re quemado. Yo echaría a los madrijim por vagos.
Igual vos deberías haber ido a argentino-judío al menos (estás en BRIA!). Cuando vuelvas del viaje vas a ir a Judío directo. You know.
[Igual la molleja es lo más; no hay nada más rico. ]
El Che Guevara es una molleja con barba.
Che son unos nazis totales. Yo ya no sé si quiero viajar con Bria ahora.
Tu avión no se va a caer. Vas a volver, no sé si sana, pero salva (tampoco sé a salvo de qué, pero bueh...). El blog está buenísimo y espero las actualizaciones desde lo de tu prima...
Ruego al cielo de los cerdos que te cruces con algún traficante de jamón por ahí para que te dé un poco aire entre tanta norma...
Publicar un comentario en la entrada